Javier Luna destaca la conexión de las políticas de Educación y de Empleo para “atender individualmente a los jóvenes”

El secretario general de Empleo, Javier Luna, ha destacado que la conexión de las políticas de Educación y Empleo, junto con las de Economía, es un “modelo integrador que pretende que cada persona encuentre y desarrolle su proyecto vital, sin dejar a gente en el camino”.

Luna ha realizado estas declaraciones en el Seminario sobre Empleo Juvenil y Formación para el Empleo, celebrado en la Escuela Superior de Hostelería y Agroturismo de Extremadura (ESHAEX). Aquí, ha comentado que en etapas anteriores, el sistema educativo y el mundo laboral estaban totalmente desconectados, “lo que llevaba a las personas a prepararse sin saber si eso les serviría, si había demanda laboral, o qué hacer cuando terminasen”.

“Para afrontar el primer problema, el de la infracualificación, sustituimos el modelo de selección natural, que expulsaba a 2.000 jóvenes al año, por uno basado en que hay que dar respuesta individual a todas las personas. Ejemplo de ello es el ‘Proyecto Ítaca’ 16/18, que ayuda a esos jóvenes a descubrir sus capacidades, les forma en competencias genéricas y les guía para que regresen al camino de la formación y la cualificación”, ha señalado.

En cuanto a la sobrecualificación, “se afronta con programas como el Plan de Innovación y Talento, o el de Alta Formación, que permite a las personas jóvenes mejor formadas demostrar a las empresas su valía, favoreciendo la retención y el retorno del talento”.

El secretario general de Empleo ha indicado que, en lo que se refiere a empleo juvenil, Extremadura se encontraba con dos realidades extremas muy preocupantes. Por un lado, ha señalado Luna, “las personas infracualificadas, los que habían sido expulsados del sistema educativo sin titulación alguna, y que formaban una bolsa enquistada de parados de larga duración, que solo podía aspirar a empleos temporales y de baja calidad”.

Por el otro están “las personas sobrecualificadas, con alta formación, pero que no encontraban hueco en Extremadura y tenían que optar por empleos de un nivel inferior a su formación o marcharse”.

A juicio de Javier Luna, “mientras antes se culpaba a los jóvenes expulsados del sistema de su situación, instándoles a hacerse autónomos, lo que, sin formación ni planificación, llevaba en muchos casos al fracaso y la ruina económica, y a los mejor formados solo se les abrían dos puertas: o marcharse o trabajar en algo por debajo de sus capacidades; ahora se les orienta, asesora y acompaña durante todo su itinerario para que todas las personas desarrollen su proyecto profesional y personal aquí en Extremadura”.

Según ha explicado, “ya se ha logrado reducir a la mitad el número de jóvenes que se marcha de la región, frenando la fuga de talentos, y cientos de personas que no encontraban empleo por no tener formación alguna se han reenganchado al sistema”.

Aun así, Luna ha destacado que “hay mucho trabajo por delante todavía, pero creo que estamos en el buen camino y que la conexión Empleo-Educación-Economía irá creciendo para ofrecer a las personas jóvenes una oportunidad en campos como economía verde y circular, agroindustria, turismo, logística, robótica o energías renovables”, ha concluido.

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